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Cami y Nico: amor a primera vista

Nuestra historia comenzó en una fría noche de junio en el Palacio Taranco. Era la fiesta por los 85 años del estudio Posadas, Posadas & Vecino: mí –ahora- marido estaba allí en tanto abogado de la firma y yo estaba cubriendo el evento para Sociales de El País. Nos conocíamos desde hacía tiempo, pero llevábamos unos cuantos años sin vernos. 
Luego de terminar de sacar todas las fotos nos pusimos a charlar y nos dimos cuenta que teníamos muchísimas cosas en común. Me invitó a tomar algo a otro lado y allí me confesó que siempre me había querido pero nunca se había animado a decírmelo. “Pero ahora, que estás soltera, voy a hacer todo lo posible por conquistarte” me dijo, sin preámbulos. Yo pensaba que esas historias de que alguien te quisiera en silencio sólo pasaban en las películas. Pero no. Me pasó a mí. 
Tan solo dos meses después le dijimos a nuestras familias y amigos que nos íbamos a casar. La sorpresa
entre ellos fue grande, pero todos estaban felices por nosotros, seguramente porque se dieron cuenta que éramos el uno para el otro.  
En un primer momento habíamos decidido casarnos el primero de diciembre de 2012, pero en un  aeropuerto a la vuelta de un viaje paradisíaco por Río y Buzios (en octubre de 2011) nos dimos cuenta que lo que más tristeza nos daba de volver era el hecho de tener que ir cada uno para su casa. Así fue que decidimos adelantar la fecha. Simplemente no podíamos esperar.  
Luego de recorrer lugares y coordinar fechas (¡qué difícil era que coincidiera la disponibilidad del salón con la de la Iglesia!) decidimos casarnos el 26 de mayo de 2012 en la Parroquia San Juan Bautista y festejar en el Salón Long Drive del Club de Golf del Uruguay. La ceremonia civil sería el jueves 24.  




Esa tarde me preparé en el Hotel Sheraton con mi madre, con quien disfrutamos cada minuto. Jamás olvidaré la imagen de nosotras dos tomando el té y admirando la vista desde el piso catorce. La llegada de “el equipo” (Marilisa De Lilla, Cecilia Simón, Mariana Montemurro y Ana María) alegró aún más el ambiente. Todas le pusieron una onda increíble e hicieron que los nervios ni siquiera asomaran.  




Pese a estar cerca del invierno, esa noche el tiempo nos acompañó: el frío no se hizo sentir y podía verse la luna. La ceremonia, de la mano del Padre Valentín, tuvo la dosis justa de emotividad y risas. Y, desde luego, no hay palabras para describir la emoción que sentí al entrar a la Iglesia del brazo de mi padre, una escena que había recreado en mi cabeza desde chiquita. Entré con la Marcha Nupcial y, ya de la mano de Nico, salí con Here comes the sun.     






El salón rebozaba de rosas rojas y caireles. Parecía una escena tomada de “La Bella y la Bestia” (película que siempre amé y me inspiró a hacer de esa flor la protagonista de la fiesta). Todo estaba como lo había soñado. No podía pedir más. 



Fue una noche inolvidable luego de la cual partimos rumbo a Playa del Carmen a descansar unos cuantos días. Recuerdo que durante la estadía no podía dejar de mirarme la alianza, no caía… A decir verdad, hay momentos en los que aún no caigo. Y eso me hace aún más feliz.  




Ceci y Marce: hasta el final

Cecilia y Marcelo no saben bien cómo fue la "propuesta" que dio comienzo este emocionante camino que los llevó a unirse en matrimonio el 12 y 13 de abril, pero decidieron contarle su historia a The Rose Carpet para seguir inspirando parejas a dar el gran paso:

"Nos pusimos de novios en el 2005, y luego de algunos años comenzamos a proyectarnos juntos, a planear un futuro que involucrara al otro, obvio que con unos cuantos desencuentros. Pero fue en diciembre del 2010, el día de mi cumpleaños, cuando nos comprometimos. El llego a mi casa, diciendo que se había olvidado del regalo, pero en un momento que estuvimos solos, comenzó a decir muchas cosas que sentía y finalmente saco del bolsillo un estuchecito con las alianzas...  ahí fue "oficial". Como fecha pusimos el 21 de setiembre del 2011 (no se porque pero siempre me había gustado esa fecha, tal vez el comienzo de la primavera, y justo ese año caía viernes). Pero cuando empezamos los preparativos, le comunicaron a Marcelo que tenia tenia la posibilidad de hacer un curso de un año en EEUU. Como era una oportunidad laboral excelente, no dudamos en postergarlo hasta este año.

Aunque contábamos con el apoyo y ayuda de toda nuestra familia y amigos, contratamos a Allegra Eventos para la organización de nuestra boda. Nos brindaron un servicio integral, estando en todos los detalles y  asesorandonos con provedores de excelente calidad. Para nosotros fue una tranquilidad, porque pudimos disfrutar hasta de los preparativos.

El dia de la fiesta me prepare en el hotel Cala di Volpe junto a mi madre y a Clau, la directora de Allegra. Fue una tarde re tranquila y linda, tratando de estar lo menos ansiosa para la noche. En cuanto estaban por maquillarme, me dieron unos regalos que había dejado Marcelo; unos bombones y un osito de peluche (como el primer regalo que me hizo cuando eramos novios, también fue el ultimo de novios).


El vestido fue muy fácil de decidir;  quería algo que fuera "muy yo", que me identificara. Algo sencillo pero elegante para la ceremonia, y super cómodo para disfrutar la noche y poder bailar todo. Lo realizo Cecilia Simon tal cual como lo quería; un corsette drapeado, una falda larga con cola, que luego se podía cambiar por una corta para bailar. Tiene un aplique que lo realizo Rossana Valdomir, en conjunto con el tocado, hecho con metales y piedras. Las dos captaron enseguida lo que quería y hasta mejoraron lo que tenia en mente. El conjunto me pareció realmente hermoso. Ambas fueron al hotel, junto con Cecilia Iraola quien me peino y  maquillo. Las tres unas divinas, con la mejor onda y excelentes profesionales.




Llevé ramo y también un hermosisímo rosario de cristales con mucho valor sentimental, ya que es de la tía de Marce y ha sido signo de suerte en muchos casamientos de la familia. Los zapatos fueron de Lumaconi  y los accesorios eran muy sencillos ya que el tocado tenia muchas piedras y brillo; una cadenita de plata con la Virgen Maria y unas caravanas también azules (mi "algo azul").

Nos casamos en la Parroquia Inmaculado Corazón de María, y entre con la canción "en mi Getsemani". No quería entrar con la marcha nupcial porque no me significaba nada, y esa canción realmente me encanta, habla del amor y el compromiso. 

Es difícil decidir el momento mas emotivo, fue una celebración muy linda; para él lo mas emotivo fue verme entrar pero yo estaba tan nerviosa que me aferre de mi hermano (con quien entre) y caminé. Para mi lo mas lindo fue la entrega de las alianzas. Estábamos tan emocionado que nos costo decir las palabras, pero lo que no nos costo fue reírnos (estábamos entre reír o llorar y lo mas fácil fue lo primero). El me miro, me tente, el largo una carcajada y todo el mundo empezó a reirse! 







La fiesta fue en la chacra la Toscana, con el catering a cargo de ellos  y momentos especiales hubo muchos; el vals, un video recopilando fotos de nosotros, ver a nuestros amigos y familia contentos. Divertido; todo! Bailamos muchísimo, disfrutamos de todo, nos divertimos con las ligas y terminamos haciendo un harlem shake con todos nuestros amigos.



La decoración estaba basada en azul y blanco/plateado. La chacra estaba decorada con fanales y telas. Las mesas, con senderos azules, centros de mesas con lilium y velas estaban numeradas, y cada mesa tenia alguna frase de canciones que nos gustan y nos identifican. Para evitar el común numerito suelto.




Algo que nos encanto fue el guestbook, idea de Allegra; al llegar los invitados había una mesa con cartelitos con Pfrases como goblos de texto. Los invitados con una cámara polaroid se sacaban fotos con los cartelitos y detrás de esta nos dejaban su mensaje. Fue re divertido para ellos, y para nosotros muy emocionante leer al otro día las cosas hermosas y buenos deseo que habían escrito.  Fue una idea excelente!




Para las futuras novias: el único consejo es intentar disfrutar todo, cada detalle desde la preparación hasta que vuelven al hotel luego de pasada la fiesta, y hacerlo a su manera.